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Laura Gómez y la irreverencia de Blanca Flores en Orange is the New Black

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por: Orlando Santos

Durante cuatro temporadas, Orange is the New Black ha contado extraordinarias historias de mujeres al tiempo de criticar -con sutileza la mayoría de las veces y agudeza en uno que otro capítulo- el cómo la sociedad y las justicia las trata.

La creación de Jenji Kohan [Weeds] sobre la experiencia carcelaria de Piper Kerman ha contado con un elenco de lujo en sus cuatro temporadas. La primera temporada fue un excelente primer sabor a lo que nos traería esta serie original de Netflix, mientras que  la segunda temporada se ha convertido en el pico de la serie apoyada completamente en su villana Yvonne “Vee” Parker [Lorraine Toussant]. Esto es probablemente una de las razones por las cuales la tercera temporada fue la más floja de todas, hasta ahora.

Sin un rol tan llamativo como la Red en la primera temporada, o Vee en la segunda; la tercera visita a la penitenciaría federal de Litchfield se convirtió más en una porción de relleno que en algo significativo. Sin embargo, para los latinos y nosotros los dominicanos, la tercera temporada fue la consolidación del talento hispanoparlante en la serie.

Para la primera temporada, con el enfoque total en Piper Chapman [Taylor Schilling], que es su único enfoque relevante en toda la historia; el talento latino era más un complemento que otra cosa. De hecho, Blanca Flores [la dominicana Laura Gómez] era apenas un alivio cómico. Sin embargo, la segunda temporada confirmó el talento y la relevancia de las latinas en la historia que para ya la tercera temporada había un peso mayor de ellas en la historia. Selenis Leyva reveló en una entrevista que ellas obligaron a los guionistas a que crearan más historias para ella. Al final, Leyva y Gómez tienen los dos mejores capítulos de toda la serie y no lo digo porque sean dominicanos.

La presencia latina, y la dominicana, fue tal que lo destacable de la tercera temporada son las historias de ellas. Y la fuerza del talento dominicano fue tal que los guionistas se vieron obligados a reconocer el gentilicio de dominicanas en esta más reciente cuarta temporada. Aquí, podemos disfrutar el primer capítulo dedicado a Blanca Flores, el mejor y más significativo capítulo de la serie en cuanto a la opresión y lo que tienen que soportar estas mujeres en este mundo.

Orlando Santos – ¿Qué se siente por fin que Blanca tenga un capítulo y que el talento latino se apodere de la serie, y en el caso dominicano hasta el punto de que se tenga que hacer referencia a nosotros?

Laura Gómez – Para mí fue una grata, aunque no del todo inesperada sorpresa, ya que casi todo el equipo y algunas de mis compañeras de reparto insistían en que la historia de Blanca era cuestión de tiempo. Así que había como un zumbido al respecto. Lo que no me esperaba es que fuera tan épico, y que Blanca Flores en el fondo tuviera una presencia casi de revolucionaria en esta temporada. En el caso de ser latina, y específicamente dominicana, pues claro que fue sumamente satisfactorio, especialmente porque estamos hablando de mayor visibilidad para el talento de nuestra comunidad.    

OS: ¿Cuando presentaron la idea de un capítulo para Blanca como te sentiste considerando que el personaje apenas era una sombra, un pequeño comic relief en la primera temporada?

LG: Pues cuando te dicen que tienes un episodio es un momento especial, sobre todo para los que hemos estado en la serie desde el principio, pero como bien dices, con un personaje que en un principio no parecía tener mucho que hacer más que traer un momento cómico aquí o allá. Pero según iba leyendo el material en la temporada, notaba el cambio de dirección que iba dando Blanca, y ya cuando leí mi episodio y se revela esta faceta semi revolucionaria, pues sabía que sería algo especial. Lo que no me imaginaba era que tendría el impacto que ha tenido. De repente este personaje ha pasado a ser muy mencionado por la audiencia y la crítica y el episodio de Blanca ha sido algo épico. Ha gustado mucho, la verdad. Estoy muy emocionada.

La imagen de Blanca, desafiante sobre una mesa, es la posición de todas las mujeres ante un sistema que constantemente la oprime. Es la posición de todas las mujeres que se dan cuenta que a pesar de que los años van pasando, la equidad no aparece, los prejuicios persisten y las situaciones no mejoran. Así como destaca Laura, Blanca es entonces la revolucionaria, el punto de ignición de lo que será uno de los más devastadores desenlace de toda la serie. Y esta es la mujer que apenas decía “Diablo” y “Coño” hace un par de temporadas.

OS: ¿Cómo has manejado, como actriz, la evolución del personaje de Blanca? 

LG: Blanca me ha nutrido en muchos sentidos, y por tanto me ha hecho crecer como actriz. El tener que encontrar los matices y los bemoles de este personaje, y de hecho pasar casi de ser caricatura -que es prácticamente lo que era en la primera temporada- a descubrir esos espacios tan humanos, tratar de entender sus debilidades y excentricidades más allá de lo evidente, y excavar hasta encontrar nuestras similitudes -es decir, de mí como persona con Blanca- para llegar a moldear a este personaje a su máxima expresión, pues me ha hecho crecer bastante, indudablemente, y su evolución demanda que continúe esa exploración mientras siga existiendo el show.

La libertad que Jenji y los guionistas le han dado a su talento es notable, por esto uno es capaz de percibir la naturalidad de cada uno de los personajes y la cercanía que tienen con su cultura. Laura fue responsable de corregir las pocas palabras que expresaba Blanca en la primera temporada y ahora ella, junto con las demás latinas y dominicanas, se sienten cómodas en el papel que representan y en poder corregir diálogos para que estos personajes que vemos en pantalla sean más creíbles. Es ahí donde se encuentra la principal fórmula para que la audiencia haya creado semejante empatía con cada uno de los personajes de OITNB.

OS: ¿Has estado involucrada, como mencionaste la última vez que hablamos, en como se expresan los personajes ahora que ya están finalmente identificadas como dominicanas?

LG:  Bueno, mayormente me involucro con mi personaje. Jenji y todo el equipo de guionistas me dan toda la  libertad del mundo cuando se trata de moldear a Blanca y su distintivo español “dominicaneao”. Si estoy en set, en alguna ocasión he comentado sobre algún término que otro personaje pueda tener que no sea auténtico del país al que se supone que pertenece, pero nunca imponiendo nada, más bien sugiriendo, aunque mayormente me concentro en Blanca y Jenji es muy abierta en ese sentido.

Gracias a la fuerza de la interpretación y de las historias que se desprenden de la cultura latina en la serie de televisión, Orange is the New Black se embarca en un territorio desconocido e interesante cerrando su último capítulo con una posible evolución de uno de sus personajes más interesante que parecía estancado desde hace una temporada en Daya García [Dascha Polanco] y la progresión los personajes María Ruiz [la dominicana Jessica Pimentel], Gloria Mendoza [la dominicana Selenis Leyva] y la misma Blanca Flores. La quinta temporada, que actualmente se encuentra en rodaje, promete un mundo de posibilidades en una cárcel llena de historias.

OS: ¿Ahora en 2016 que significa OITNB y que se siente trabajar para una serie así?

LG: Esta serie fue prácticamente el primer show de Netflix en tener un éxito rotundo a nivel mundial, con un elenco prácticamente desconocido, y establecido mayormente por mujeres, y además creado por una mujer también. En ese sentido ya de por sí ha revolucionado la industria. A eso añádele que tratamos temas tan relevantes socialmente y que en cada temporada exploramos la realidad política del momento, como fue el caso de la 3ra temporada que se dirigía hacia el terreno de la explotación de mano de obra de la población en las prisiones para compañías privadas. Esto fue extendido en la 4ta temporada, aparte de que tocamos temas tan polémicos como el movimiento de “Black Lives Matter” y la terrible situación de privatización de cárceles. En conclusión, es un privilegio formar parte del elenco de OITNB.  

Las cuatro temporadas de Orange is the New Black pueden ser encontradas en su totalidad en Netflix. Pueden leer el primer artículo sobre la serie y el talento dominicano en ella aquí.

 

Foto por: Adelle Hart

Foto por: Adelle Hart

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