Review: "Pimp Bullies"
- Details
- Published on Monday, 17 October 2011 21:33
- Written by test
- Hits: 1509


Cuando era adolescente, no hace tantos años, hice que mis padres aceptaran que me cambiara a la habitación que tenía la TV, esto era simplemente para poder quedarme hasta tarde jugando videojuegos y como adolescente al fin [con el líbido al máximo] quedarme viendo esas películas que ofrecían canales como Cinemax y The Film Zone. Películas de caracter erótico, lejos de la pornografía [ese libre acceso de hoy no estaba hace varios años], que me permitieran disfrutar de las escenas que me brindaban un vistazo de cuerpos femeninos encantadores.
Lo que caracterizaba a estas películas era que no necesariamente tenía que escucharlas, tal vez las observaba con el volumen bajo por miedo a que me descubrieran, pero era posible disfrutarlas igual porque las historias eran irrelevantes. El deseo de uno era encontrarse con esas tres o cuatros escenas eróticas que se daban en esos 90 minutos de “gloria” televisiva. Pimp Bullies se siente de la misma forma.
El cine dominicano, por su escasa frecuencia, no pasa del antes y después que siempre se estampa con una película. A lo mejor, luego de ver Pimp Bullies algunos tabúes serán rotos en la cinematografía dominicana pero la verdad es que por el simple hecho que el tema central sea la prostitución no necesariamente el sexo está justificado. Pero el sexo no es el problema aquí, son primero los personajes y luego la debilidad e incongruencia de la historia.
En el cine, para que uno se crea que un personaje es de un lugar, quién lo interprete debe hacerlo creíble sino uno pierde el interés y solo Miguel [Ving Rhames] parece ser la única persona legítima de toda la historia y OJO no es por buena actuación.
Isabel [Catalina Rodríguez] es dominicana pero la deficiencia como actriz evita que elimine su acento y manerismos venezolanos. Mr. Watson [Steven Bauer] y James White III [Hemky Madera] son de habla inglesa pero su español es perfecto y su inglés con acento, Julia [Laura García Godoy] por igual. Aquí se establece una localidad pero no se especifica nunca de dónde es cada personaje y cuál es su linaje; esto sin contar que el paso de 15 años no parece afectar a nadie en lo absoluto.
Cuando una historia y sus personajes se entorpecen tanto es imposible para la audiencia aceptar como bueno y válido lo que está presenciando, en pocas palabras, se le hace díficil a uno creer que una parte de la Zona Colonial sea un rincón de NY. Las películas no son perfectas, de eso estamos claros, pero cuando una película es mala cada uno de los fallos, por más sencillo que parezca, nos molesta; cuando una película es buena esos mismos fallos uno tiende a dejarlos pasar.
“Pimp Bullies” tenía la medicina perfecta hasta para convertirse en un film noir, pero el morbo de los mismo realizadores evitó que pusieran más atención a lo que contaban que a su intención de “provocar”. La última película de Alfonso Rodríguez, además de las comparaciones que hice en los primeros párrafos, se puede comparar con esa escena de sexo de “Monster´s Ball” en donde Halle Berry y Billy Bob Thornton duran casi 10 minutos en pantalla teniendo sexo, al principio como que está bien pero cuando ves que todavía no termina te vas sintiendo cada vez más incomodo, con más vergüenza ajena y estás loco porque se termine.
Alfonso Rodríguez, Antena Latina Films y José Miguel Bonetti se puede decir que conocen el negocio y si es así mi consejo es que sean solamente productores ejecutivos. Hay personas con talento que, si se le da una oportunidad, le pueden hacer mucho dinero porque de eso se trata ¿verdad señores?
Dos cosas buenas: dos frases de Ving Rhames
“Business oportunities everywhere!” es una exclamación del personaje de Ving Rhames luego de que conoce a Isabel. Es una forma de decir que este país está tan jodido que es fácil adquirir mujeres que no opongan mucha resistencia para prostituirse y así conseguir más dinero. [Esto no está tan lejos de la realidad]
“I don´t fuck puta’s pussy” es una frase que desde el primer momento que la escuché dije que era un momento de genialidad. La frase es seria y cómica a la vez, define la actitud clara de un proxeneta. Lástima que ese momento de lucidez no existiera a lo largo del guión.
P.S:
En una entrevista con la revista Bureo, Alfonso Rodríguez dijo que desde ese momento él sabía que la película no iba hacer del agrado de la crítica. Felicidades Alfonso, estuviste en lo correcto. Pero te equivocaste cuando luego dices que no hay una película dominicana que le haya gustado a la crítica. Por favor échale un vistazo al listado siguiente:
- Un Pasaje de Ida
- Nueva Yol
- Perico Ripiao
- La hija natural
- Círculo Vicioso
- Hermafrodita
- Santi Cló
- Jean Gentil
Todas han sido películas que por uno o varios críticos dominicanos han recibido buenas reseñas, y si enumero los cortometrajes y documentales no terminamos hoy.
En fin, si hay buen cine dominicano, lo que pasa es que: Pimp Bullies, Al fin y al cabo, PlayBall, Yuniol y Un macho de mujer no lo son.

